MONSEÑOR ALFREDO RUBIO DÍAZ
1956-1961

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Nació en Bogotá el 08 de diciembre de 1902 (su padre era natural de San Juan de Rioseco). Fue ordenado Sacerdote por Monseñor Ismael Perdomo, Arzobispo de Bogotá, el 7 de diciembre de 1927 y ordenado Obispo auxiliar de Santa Marta por el Cardenal Crisanto Luque, Arzobispo de Bogotá, el 13 de septiembre de 1953. Se posesiona como primer Obispo de la Diócesis de Girardot el 22 de agosto de 1956, ante el Señor Nuncio Apostólico Paolo Bertoli. Dentro del grupo de sacerdotes que inician con él, la nueva Jurisdicción eclesiástica, están presentes varios discípulos y otros tantos compañeros del Seminario Mayor de Bogotá. Al inicio de su labor pastoral, Monseñor Rubio comenzó por visitar todas las parroquias, en su deseo de conocer de primera mano, la realidad de la Diócesis, naciente. Organiza la Curia Episcopal en sus primeras oficinas, sentando las bases para una organización pastoral y responsabilizando de éstas a varios Sacerdotes, continuando en este espíritu y en su preocupación por las vocaciones a la vida ministerial, funda el 08 de diciembre de 1956 y bajo la dirección de los Padres vicentinos el Seminario Menor en la población de Fusagasugá y lo dedica a la Inmaculada Concepción, comenzando así a crear sentido de pertenencia a la Diócesis comunión con el Obispo, como también un gran espíritu de integración presbiteral. En 1958 erige la Vicaría Parroquial del Corazón Inmaculado de María (más tarde Parroquia de la Catedral) Comienza a gestionar los proyectos para la construcción de la Iglesia - Catedral y las oficinas de la Curia. Empeñado en la educación de los jóvenes impulsa la creación de varios colegios parroquiales, que más tarde serán oficializados, se destaca entre ellos por su desempeño pastoral el colegio ubicado en la región de Liberia - Viotá y dirigido por las hermanas de la Madre Laura. La preocupación por los pobres, lo mueve a crear en el año de 1961 la oficina de Caritas Diocesana. Para sorpresa de sacerdotes, religiosos y laicos y después de cuatro años de fructífera labor, Monseñor Alfredo Rubio Díaz, fue nombrado segundo Obispo de la Diócesis de Sonsón (Antioquia), dejando en Girardot el más grato de los recuerdos.

MONSEÑOR CIRO A. GÓMEZ SERRANO
1961-1972

El sello de su labor episcopal lo encontramos, precisamente, en la integración que siempre mantuvo con los sacerdotes; su cercanía y cariño fueron su constante preocupación, para este fin, instituyó el martes de pascua, como El Día Sacerdotal. Nace en Zapatoca (Santander), el 23 de octubre de 1918, recibe la Ordenación Sacerdotal de manos de Monseñor Luís Andrade Valderrama o.f.m., Obispo Auxiliar de Bogotá el 7 de diciembre de 1941; estando ejerciendo como rector del Seminario Mayor de San Gil, fue nombrado Obispo por el Papa Juan XXIII y consagrado en la Catedral de San Gil por Monseñor José Paupini Nuncio de su Santidad, en fecha de 28 de mayo de 1961; finalmente es preconizado como se-gundo Obispo de la Diócesis de Girardot, el 24 de junio de 1961, la cual asume en presencia del representante del Santo Padre. El nuevo Obispo, comienza su labor pastoral haciendo un análisis de la realidad, para emprender después tres líneas de trabajo: Evangelizaron, Liturgia y Pastoral Social, integrando así, estos esfuerzos a la Pastoral de conjunto del interior del país. Crea después, el Secretariado de Asociaciones Católicas: Acción Social, Acción Católica, Acción Cultural Popular, Legión de María, Catequesis, Educación y Misiones. A la par de estas iniciativas, promueve encuentros de estudio de Pastoral Familiar, Relaciones Humanas, Catequesis y Pastoral de Conjunto; para las familias, establece el curso prematrimonial e inicia en Girardot, el Movimiento Familiar Cristiano, organiza también la Obra Pontificia de Vocaciones. Preocupado por el bienestar de los Sacerdotes, organiza el Consejo Presbiteral y el Consejo de Pastoral, elaborando los estatutos correspondientes, sumado a esto, busca la integración del presbiterio con el Obispo, con los religiosos y con los laicos. El sello de su labor episcopal lo encontramos, precisamente, en la integración que siempre mantuvo con los sacerdotes; su cercanía y cariño fueron su constante preocupación, para este fin, instituyó el martes de pascua, como El Día Sacerdo-tal, espacio de encuentro y comunión que siempre lo mostró como Padre. En su buen ánimo, por atender debidamente a la feligresía, erige las Parroquias del Inmaculado Corazón de María (la Catedral) y Cristo Resucitado en Girardot, en febrero de 1963; con base en un plan denominado "Iluminación", organiza misiones también en esta ciudad. Este mismo espíritu, lo acompañara en el inicio, de una de las obras más importantes de las Diócesis, como lo fue, el comienzo de la construcción de La Catedral el 18 de febrero de 1965; obra que estuvo bajo la dirección del arquitecto José María Useche y con planos del arquitecto Andrés Díaz Piedrahita. A Monseñor Ciro Alfonso se debe la creación del primer órgano informativo de la Diócesis, en mayo de 1965, como lo fue el "Informativo Diocesano", que felizmente llegó hasta 1995. En el año de 1961 tuvo la gracia de participar con más de 2.500 Obispos de todo el mundo en las sesiones del Concilio Vaticano II. Después de once años de dedicada labor pastoral, y para pesar de la Diócesis el Papa Pablo VI, con fecha 24 de julio de 1962, traslada a Monseñor Ciro Alfonso a la sede episcopal de Socorro y San Gil (Santander), como Obispo Coadjutor con derecho a sucesión. Allí murió repentinamente ya como Obispo Residencial, el 19 de enero de 1980. Se le recuerda con inmensa gratitud y cariño.

MONSEÑOR JESÚS MARÍA CORONADO CARO, s.d.b.

1973-1981

Nace en la población boyacense de Ciénega el 18 de enero de 1918. Habiendo ingresado a la Sociedad Don Bosco (Padres Salesianos), fue ordenado Sacerdote por Monseñor Emilio de Brigard, Obispo auxiliar de Bogotá, el 31 de agosto de 1947. Años después, en 1964 es nombrado, por el Papa Pablo VI, Prefecto Apostólico del Ariari, encontrándose en su labor pastoral, es designado por el mismo Papa Pablo VI con fecha de febrero de 1973, como tercer Obispo de Girardot. Nace en la población boyacense de Ciénega el 18 de enero de 1918. Habiendo ingresado a la Sociedad Don Bosco (Padres Salesianos), fue ordenado Sacerdote por Monseñor Emilio de Brigard, Obispo auxiliar de Bogotá, el 31 de agosto de 1947. Años después, en 1964 es nombrado, por el Papa Pablo VI, Prefecto Apostólico del Ariari, encontrándose en su labor pastoral, es designado por el mismo Papa Pablo VI con fecha de febrero de 1973, como tercer Obispo de Girardot. Inicia su tarea como Obispo de la Diócesis, visitando y conociendo todas las Parroquias, periplo que lo llevará a constituir un equipo Diocesano de Sacerdotes encargado del análisis de la realidad pastoral. Le da gran importancia a la Pastoral sacramental, es así, como elabora guiones presacramentales; este esfuerzo se verá reflejado en la creación de los Equipos Diocesanos encargados de trabajar de manera específica en cada área: Pastoral educativa, familiar, social y presacramental. En este propósito da un paso más al editar cartillas guías para la evangelización de la Educación Básica Primaria. A nivel presbiteral, organiza reuniones periódicas con los Sacerdotes, buscando favorecer la comunión sacerdotal; pensando en la formación del Clero y con la ayuda del Instituto Aloisiano de Roma, favorece los encuentros de estudio de teología a distancia. Se caracterizó por su cercanía, preocupación y cariño hacia los Sacerdotes. Con profundo pesar para la Diócesis, el 1 de agosto de 1981, se hizo pública el traslado de Monseñor Coronado Caro a la sede de Duitama - Sogamoso.

MONSEÑOR RODRIGO ESCOBAR ARISTIZABAL 
1982-1987

Nació en Pensilvania (Caldas), el 10 de febrero de 1939, fue ordenado sacerdote en Manizales por Monseñor Arturo Duque Villegas el 15 de agosto de 1963. Sirviendo a sus Diócesis fue llamado al episcopado por el Papa Juan Pablo ll; su consagración episcopal se realizó también en Manizales, en celebración eucarística presidida por Monseñor José de Jesús Pimiento, Arzobispo de esta ciudad; en aquella ocasión participaron también, Sacerdotes, religiosos, laicos venidos de Girardot. Llegado a su primera Sede Episcopal, se posesionó en la Catedral de Girardot, el 28 de agosto de 1982, en solemne Eucaristía presidia por el Nuncio de su santidad Monseñor Ángelo Palmas y ante los consultores Diocesanos; de igual manera acompañaron a un gran grupo de obispos, sacerdotes, religiosos y presentaciones de las parroquias. Al llegar Monseñor Escobar, Realiza la evaluación de la misión 81 (Bodas de Plata), evaluación que se cristalizó al hacer un plan Diocesano de Pastoral. Fruto también de estos análisis y reflexiones se verán reflejados, en el estudio sociológico de la Diócesis, que contó con la participación de los laicos reunidos en la asamblea parroquiales, y asistidas por sociólogos; los resultados de este trabajo, se traducirán en una Monografía de la Diócesis (1984), que servirá como base de plan pastoral. Preocupado por los laicos y su papel en la vida de la iglesia, da comienzo a los encuentros matrimoniales; a la par de esta iniciativa motiva y anima a las parroquias, para descubrir y formar los laicos en una sólida fe cristiana. Viendo la necesidad de más sacerdotes, para atender debidamente la Diócesis, se preocupó por la pastoral Vocacional, animando este afán en cada una de las parroquias y sacerdotes. A su espíritu de caridad se debe, la fundación de hogar el anciano desamparado “San Antonino ". Otra de sus preocupaciones fue la de reorganizar la Diócesis; es así como reestructura el sistema de cuentas y las oficinas de la curia, haciendo de ellas secretariados. Creo en 1985 las tres Vicarias Episcopales en las que se dividió la Diócesis a saber: Vicaria de Girardot (Girardot), Vicaria del Sumapaz (Fusagasugá) y Vicaria del Tequendama (La Mesa). A Monseñor Rodrigo Escobar se debe el establecimiento del Escudo de la Diócesis por medio del decreto No.7 de 1984. En el año 1986, es elegido para hacer parte de la comisión Episcopal central de la preparación de la visita apostólica del santo padre Juan Pablo ll a Colombia y nombrado como director del comité Ejecutivo Nacional de Preparación para dicha visita. Tarea que cumplió con gran espíritu eclesial, recibiendo las más honrosas palabras de agradecimiento; cumplida este valor con gran solicitud, Monseñor Rodrigo Escobar es nombrado secretario de la conferencia Episcopal, dejando en la Diócesis gratos recuerdos entre sacerdotes y fieles.

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MONSEÑOR JORGE ARDILA SERRANO
1988-2001

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Para alegría de la Diócesis, el 24 de mayo de 1988, el Papa Juan Pablo II nombró a Monseñor Ardila como quinto Obispo de esta Sede. Pastor de recio carácter y afable trato, se distinguió por ser un gran conversador y elocuente orador. Nacido en Zapatoca (Santander) el 11 de septiembre de 1925, fue ordenado Presbítero en San Gil por Monseñor Ángel María Ocampo Berrio, Obispo de Socorro y San Gil el 17 de octubre de 1948; estando sirviendo como Secretario General de la Conferencia Episcopal Colombiana, fue designado Prelado de Honor de Su Santidad el 15 de noviembre de 1975; años más tarde, el 4 de noviembre de 1980, fue nombrado Obispo Auxiliar de Bogotá por el Papa Juan Pablo II y Consagrado por el Señor Cardenal Aníbal Muñoz Duque, el 30 de noviembre del mismo año. Se posesionó solemnemente en Girardot el 23 de julio de 1988, en ceremonia que estuvo presidida por Monseñor Angelo Acerbi, Nuncio de su Santidad y con la presencia del Señor Cardenal Mario Revollo Bravo, concelebrada por numerosos Obispos y Sacerdotes de la Arquidiócesis de Bogotá y de la Diócesis, contó además con la presencia de autoridades civiles y militares y delegaciones de todas las parroquias. Su fecundo Episcopado en la Diócesis, lo encontramos en la frase que sintetizó todos los propósitos de su vida Sacerdotal y que encontró en las densas palabras de San Agustín: "En la Misa uno mismo es el Sacerdote y la víctima, y precisamente es Sacerdote porque es víctima. "Et ideo sacerdos quia sacrificium". Tal lo fue entonces y tal lo ha sido en su vida y ministerio: centrarlo todo en el Sacratísimo Misterio de la Eucaristía, Sacrificio, Banquete, Presencia. Inicia su servicio en la Diócesis, visitando todas las parroquias con el ánimo de darse a conocer en su tarea de Padre y Pastor. La huella indeleble de su labor pastoral, unida a otros esfuerzos en su preocupación por la Diócesis la encontramos en la Pastoral Vocacional; desde su llegada, centró gran parte de sus esfuerzos, animando en los jóvenes el llamado de Dios; fue así como promovió y organizó numerosos encuentros en la Casa de Retiros de Tocaima (La Mansión), caracterizados por su nutrida concurrencia. Esta respuesta se vio reflejada en el alto número de jóvenes que ingresaron a los seminarios de Zipaquirá y La Ceja (Sonsón - Rionegro), como también las casas de formación sacerdotal Pablo VI y Juan Pablo II de la Arquidiócesis de Medellín. Con motivo de la visita "Ad limina" en el año de 1989, se comprometió con el Papa Juan Pablo II, para fundar el Seminario Mayor de Girardot. Tarea que realizó con verdadero fervor, respondiendo así, al lema que colocó desde el comienzo en esta obra y que quedará devocionalmente plasmado en el escudo del Seminario: "Secundum cor tuum" plegaria que ha sido desde entonces, el espíritu que anima esta casa de formación; es así, que no menoscabó ningún esfuerzo para conseguir recursos a nivel nacional e internacional; toda esta actividad tuvo como feliz conclusión de esta obra colosal dedicada a la Inmaculada Concepción y cuya erección canónica, se realizó por medio del Decreto No. 104 de 30 de noviembre de 1993.

MONSEÑOR HÉCTOR JULIO LÓPEZ HURTADO
2001-2018

Monseñor Héctor Julio López Hurtado nació en Tunja el 23 de Julio de 1941. Cursó los estudios de secundaria y de filosofía en los Seminarios Salesianos de Bogotá y de Mosquera. Estudió la teología en Benedickbeuren (Alemania). Ya sacerdote, continuó los estudios teológicos en la Universidad Gregoriana de Roma y luego se especializó en catequesis en el Instituto Pío X de Madrid. Emitió la profesión religiosa en la Sociedad Salesiana de Don Bosco el 29 de enero de 1958 y recibió la Ordenación sacerdotal en Benedickbeuren el 30 de junio de 1968. Estando Monseñor Ardila administrado la Diócesis, en su condición de Obispo Emérito, recibió noticia del nuevo prelado para la iglesia de Girardot, en la persona de Monseñor Héctor Julio López Hurtado, su sexto Obispo. Fue consagrado, en la ceremonia presidida por Monseñor Angelo Acerbi, Nuncio de su Santidad y concelebrada por el señor Cardenal Mario Revollo Bravo y la presencia de numerosos Obispos y Sacerdotes el 27 de febrero de 1988. Cabe destacar, cómo en esta misma ceremonia se realizó la Consagración de Monseñor Héctor Julio, la erección canónica del nuevo Vicariato y su posesión como primer Obispo. Cuando el 29 de octubre de 1999, el Papa Juan Pablo II elevó el Vicariato Apostólico de Ariari a Diócesis, con el nombre de Granada en Colombia, Monseñor López Hurtado fue designado como su primer Obispo diocesano. Encontrándose en este servicio pastoral, el 15 de junio de 2001 fue nombrado por el Santo Padre, Obispo de Girardot. Con la presencia del señor Nuncio de su Santidad Beniamino Stella, del señor Cardenal Pedro Rubiano Sáenz, Obispos, Sacerdotes, y delegaciones de todas las parroquias, se posesionó como Obispo de esta sede el 8 de septiembre de 2001. Al igual de sus predecesores Monseñor Héctor Julio inicio su itinerario Episcopal visitando y conociendo la realidad de la Diócesis en cada una de sus parroquias, motivación para organizar las visitas pastorales, las administrativas. Siempre disponible para los Sacerdotes, se ha preocupado por los encuentros de formación permanente y los encuentros por edades. Su preocupación por los fieles y las comunidades parroquiales, se ha visto reflejados en la atención que tiene para ellas en la Curia, y la cercanía que, como buen pastor, manifiesta en las visitas, dejando en todos la más grata de las impresiones.

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MONSEÑOR JAIME MUÑOZ PEDROZA 2018......

Nacido en el municipio colombiano de Ciénega del Departamento de Boyacá, el día 30 de septiembre de 1958. Tras sus estudios primarios en su población natal y los secundarios en el Colegio José Ignacio Márquez de Ramiriquí, descubrió su vocación religiosa y ese le llevó a ingresar en el Seminario Conciliar de Tunja, donde realizó su formación eclesiástica y cursó filosofía y teología.

Finalmente fue ordenado sacerdote para la Arquidiócesis de Tunja, el 24 de noviembre de 1984, por el entonces arzobispo metropolitano Mons. Augusto Trujillo Arango†.

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