MONSEÑOR CIRO A. GÓMEZ SERRANO

1961-1972

MONSEÑOR JESÚS MARÍA CORONADO CARO, s.d.b.

1973-1981

Inicia su tarea como Obispo de la Diócesis, visi­tando y conociendo todas las Parroquias, periplo que lo llevará a constituir un equipo Diocesa­no de Sacerdotes encargado del análisis de la rea­lidad pastoral. Le da gran importancia a la Pas­toral sacramental, es así, como elabora guiones pre-sacramentales; este esfuerzo se verá reflejado en la creación de los Equipos Diocesanos encargados de trabajar de manera específica en cada área: Pastoral educativa, familiar, so­cial y pre-sacramental. En este propósito da un paso más al editar cartillas guías para la evangelización de la Educación Básica Pri­maria.

Establece dos proyectos importantes de Pastoral ínter parroquial: CEPAC (Centro de Evangelización, Promoción y Capacitación), que cobijaba toda la región del Sumapaz; unido a este esfuerzo PRICOR (Promoción In­tegral de Comunidades Rurales), para la Vica ría central en Girardot.

Entre los años 1974 y 1977 se erigen las Pa­rroquias de Granada y la Sierra, como tam­bién San José Obrero y la Sagrada Familia en Fusagasugá.

A nivel presbiteral, organiza reuniones perió­dicas con los Sacerdotes, buscando favorecer la comunión sacerdotal; pensando en la for­mación del Clero y con la ayuda del Instituto Aloisiano de Roma, favorece los encuentros de estudio de teología a distancia. Se carac­terizó por su cercanía, preocupación y cariño hacia los Sacerdotes.

Con profundo pesar para la Diocesis, el 1 de agosto de 1981, se hizo publica el traslado de Monseñor Coronado Caro a la sede de Duitama - Sogamoso.

MONSEÑOR RODRIGO ESCOBAR ARISTIZABAL 

1982-1987

MONSEÑOR JORGE ARDILA SERRANO

1988-2001

Para alegría de la Diócesis, el 24 de mayo de 1988, el Papa Juan Pablo II nombró a Mon­señor Ardila como quinto Obispo de ésta Sede. Pastor de recio carácter y afable trato, se distinguió por ser un gran conversador y elocuente orador.

Nacido en Zapatota (Santander) el 11 de septiembre de 1925, fue ordenado Presbítero en San Gil por Monseñor Ángel María Ocampo Berrio, Obispo de Socorro y San Gil el 17 de octubre de 1948; estando sirviendo como Secretario General de la Conferencia Episco­pal Colombiana, fue designado Prelado de Honor de Su Santidad el 15 de noviembre de 1975; años más tarde, el 4 de noviembre de 1980, fue nombrado Obispo Auxiliar de Bo­gotá por el Papa Juan Pablo II y Consagrado por el Señor Cardenal Aníbal Muñoz Duque, el 30 de noviembre del mismo año.

MONSEÑOR JAIME MUÑOZ PEDROZA 2018......

Nacido en el municipio colombiano de Ciénega del Departamento de Boyacá, el día 30 de septiembre de 1958. Tras sus estudios primarios en su población natal y los secundarios en el Colegio José Ignacio Márquez de Ramiriquí, descubrió su vocación religiosa y ese le llevó a ingresar en el Seminario Conciliar de Tunja, donde realizó su formación eclesiástica y cursó filosofía y teología.

Finalmente fue ordenado sacerdote para la Arquidiócesis de Tunja, el 24 de noviembre de 1984, por el entonces arzobispo metropolitano Mons. Augusto Trujillo Arango†.

Posteriormente se trasladó a Italia para especializarse en teología moral por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. A su regreso en 1988, estudió Educación sexual en la Fundación Universitaria Juan de Castellanos de Tunja y en 2002 obtuvo un Doctorado en Teología por la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá.

Durante este tiempo también ejerció su ministerio pastoral, ocupando cargos como el de Vicario Cooperador en la Parroquia Divino Salvador de Toca (1985-1986); Profesor Interno del seminario al que asistió (1989-2003); Delegado Arquidiocesano de Pastoral Vocacional (1990-1999); Catedrático de Ética en la Fundación Universitaria Juan de Castellanos (1995-1998) y Rector del seminario desde 2003.

Actualmente desde el 22 de octubre de 2010, tras haber sido nombrado​ por Su Santidad el Papa Benedicto XVI, es el nuevo Obispo de la Diócesis de Arauca. Sustituye a Mons. Carlos Germán Mesa Ruiz, que ha sido designado como Obispo de Socorro y San Gil.

Recibió la consagración episcopal el 4 de diciembre, a manos de su consagrante principal: el entonces Nuncio Apostólico en el país Mons. Aldo Cavalli; y de sus co-consagrantes: el actual Arzobispo de Tunja y presidente del episcopado colombiano Mons. Luis Augusto Castro Quiroga y el también actual Arzobispo de Nueva Pamplona Mons. Luis Madrid Merlano.

Tomó posesión oficial de su cargo, el día 14 del mismo mes y eligió como lema, la frase "Te Basta Mi Gracia". Gobernó esta Diócesis hasta el 11 de julio de 2018 cuando fue trasladado por el Santo Padre el Papa Francisco a la Diócesis de Girardot.

MONSEÑOR ALFREDO RUBIO DÍAZ

1956-1961

Nació en Bogotá el 08 de diciembre de 1902 (su padre era natural de San Juan de Rioseco). Fue ordenado Sacerdote por Monseñor Ismael Perdomo, Arzobispo de Bogotá, el 7 de diciembre de 1927 y or­denado Obispo auxiliar de Santa Mar­ta por el Cardenal Crisanto Luque, Arzo­bispo de Bogotá, el 13 de septiembre de 1953. Se posesiona como primer Obispo de la Diócesis de Girardot el 22 de agosto de 1956, ante el Señor Nuncio Apostólico Paolo Bertoli.

 

Dentro del grupo de sacerdotes que ini­cian con él, la nueva Jurisdicción ecle­siástica, están presentes varios discípulos y otros tantos compañeros del Seminario Mayor de Bogotá.

Al inicio de su labor pastoral, Monse­ñor Rubio comenzó por visitar todas las parroquias, en su deseo de conocer de primera mano, la realidad de la Dióce­sis, naciente.

 

Organiza la Curia Episcopal en sus prime­ras oficinas, sentando las bases para una organización pastoral y responsabilizando de éstas a varios Sacerdotes, continuando en este espíritu y en su preocupación por las vocaciones a la vida ministerial, funda el 08 de diciembre de 1956 y bajo la di­rección de los Padres vicentinos el Semina­rio Menor en la población de Fusagasugá y lo dedica a la Inmaculada Concepción, comenzando así a crear sentido de pertenencia a la Diócesis comunión con el Obispo, como también un gran espíritu de integración presbiteral.

 

En 1958 erige la Vicaría Parroquial del Corazón Inmaculado de María (más tar­de Parroquia de la Catedral)

 

Comienza a gestionar los proyectos para la construcción de la Iglesia - Catedral y las oficinas de la Curia. Empeñado en la educación de los jóvenes impulsa la crea­ción de varios colegios parroquiales, que más tarde serán oficializados, se desta­ca entre ellos por su desempeño pastoral el colegio ubicado en la región de Liberia - Viotá y dirigido por las hermanas de la Madre Laura.

 

La preocupación por los pobres, lo mueve a crear en el año de 1961 la oficina de Caritas Diocesana.

 

Para sorpresa de sacerdotes, religiosos y laicos y después de cuatro años de fruc­tífera labor, Monseñor Alfredo Rubio Díaz, fue nombrado segundo Obispo de la Diócesis de Sonsón (Antioquia), de­jando en Girardot el más grato de los re­cuerdos.

El sello de su labor episcopal lo encontramos, precisamente, en la integración que siempre mantuvo con los sacerdotes; su cercanía y cariño fueron su constante preocupación, para este fin, instituyó el martes de pascua, como El Día Sacerdotal.

Nace en Zapatoca (Santander), el 23 de oc­tubre de 1918, recibe la Ordenación Sacer­dotal de manos de Monseñor Luís Andrade Valderrama o.f.m., Obispo Auxiliar de Bogo­tá el 7 de diciembre de 1941; estando ejer­ciendo como rector del Seminario Mayor de San Gil, fue nombrado Obispo por el Papa Juan XXIII y consagrado en la Catedral de San Gil por Monseñor José Paupini Nuncio de su Santidad, en fecha de 28 de mayo de 1961; finalmente es preconizado como se­gundo Obispo de la Diócesis de Girardot, el 24 de junio de 1961, la cual asume en pre­sencia del representante del Santo Padre.

El nuevo Obispo, comienza su labor pasto­ral haciendo un análisis de la realidad, para emprender después tres líneas de traba­jo: Evangelizaron, Liturgia y Pastoral So­cial, integrando así, estos esfuerzos a la Pas­toral de conjunto del interior del país. Crea después, el Secretariado de Asociaciones Ca­tólicas: Acción Social, Acción Católica, Acción Cultural Popular, Legión de María, Catequesis, Educación y Misiones.

A la par de estas iniciativas, promueve en­cuentros de estudio de Pastoral Familiar, Re­laciones Humanas, Catequesis y Pastoral de Conjunto; para las familias, establece el curso prematrimonial e inicia en Girardot, el Movimiento Familiar Cristiano, organiza también la Obra Pontificia de Vocaciones.

Preocupado por el bienestar de los Sacer­dotes, organiza el Consejo Presbiteral y el Consejo de Pastoral, elaborando los es­tatutos correspondientes, sumado a esto, busca la integración del presbiterio con el Obispo, con los religiosos y con los laicos.

El sello de su labor episcopal lo encon­tramos, precisamente, en la integración que siempre mantuvo con los sacerdotes; su cercanía y cariño fueron su constante preocupación, para este fin, instituyó el martes de pascua, como El Día Sacerdo­tal, espacio de encuentro y comunión que siempre lo mostró como Padre.

En su buen ánimo, por atender debidamente a la feligresía, erige las Parroquias del Inmacula­do Corazón de María (la Catedral) y Cristo Resu­citado en Girardot, en febrero de 1963; con base en un plan denominado "Iluminación", organiza misiones también en ésta ciudad. Este mismo es­píritu, lo acompañara en el inicio, de una de las obras más importantes de las Diócesis, como lo fue, el comienzo de la construcción de La Catedral el 18 de Febrero de 1965; obra que estuvo bajo la dirección del arquitecto José María Useche y con planos del arquitecto Andrés Díaz Piedrahita.

A Monseñor Ciro Alfonso se debe la creación del primer órgano informativo de la Diócesis, en mayo de 1965, como lo fue el "Informativo Dio­cesano", que felizmente llegó hasta 1995.

En el año de 1961 tuvo la gracia de participar con más de 2.500 Obispos de todo el mundo en la sesiones del Concilio Vaticano II.

Después de once años de dedicada labor pasto­ral, y para pesar de la Diócesis el Papa Pablo VI, con fecha 24 de julio de 1962, traslada a Mon­señor Ciro Alfonso a la sede episcopal de So­corro y San Gil (Santander), como Obispo Co­adjutor con derecho a sucesión. Allí murió repentinamente ya como Obispo Residencial, el 19 de enero de 1980. Se le recuerda con inmen­sa gratitud y cariño.

Nace en la población boyacense de Ciénega el 18 de enero de 1918. Habiendo ingresado a la Socie­dad Don Bosco (Padres Salesianos), fue ordenado Sacerdote por Monseñor Emilio de Brigard, Obispo auxiliar de Bogotá, el 31 de agosto de 1947. Años después, en 1964 es nombrado, por el Papa Pablo VI, Prefecto Apostólico del Ariari, encontrándose en su labor pastoral, es designado por el mismo Papa Pablo VI con fecha de febrero de 1973, como tercer Obispo de Girardot.

El 24 de marzo del mismo año, en la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen en Bogotá (Colegio León XIII) y en solemne ceremonia, presidida por el Señor Nuncio Apostólico, Monseñor Ange­lo Palmas, es ordenado Obispo; cabe mencionar la presencia en esta celebración, de numerosos sacerdotes, religiosos y laicos de la Diócesis de Girardot. Tomó posesión de la sede episcopal, el 5 de abril de 1973, en una nutrida celebración.

El 21 de mayo de 1982, se conoció la noticia del nombramiento de Monseñor Rodrigo Escobar Aristizabal, como cuarto Obispo de la Diócesis.

Nació en Pensilvania (Caldas), el 10 de febrero de 1939, fue ordenado sacerdote en Manizales por Monseñor Arturo Duque Villlegas  el 15 de agosto de 1963. Sirviendo a sus diocesis fue llamado al episcopado por el Papa Juan Pablo ll ; su consagración episcopal se realizó también en Manizales, en celebración eucarística presidida por el señor Jose de Jesus Pimiento, Arzobispo de esta ciudad; en aquella ocasión participaron también, Sacerdotes, religiosos,laicos venidos de Girardot. 

Llegado a su primera Sede Episcopal, se posesionó en la Catedral de Girardot, el 28  de agosto de 1982, en solemne Eucaristía presidia por el Nuncio de su santidad Monseñor Ángelo Palmas y ante los consultores Diocesanos; de igual manera acompañaron a un gran grupo de obispos, sacerdotes ,religiosos y presentaciones de las parroquias.

Al llegar Monseñor Escobar, Realiza la evaluación de la misión 81 (Bodas de Plata), evaluación que se cristalizó al hacer un plan Diocesano de Pastoral. Fruto también de estos análisis y reflexiones se verán reflejados, en el estudio sociológico de la Diócesis, que contó con la participación de los laicos reunidos en la asamblea parroquiales,y asistidas por sociólogos; los resultados de este trabajo, se traducirán en una Monografía de la Diócesis (1984), que servirá como base de plan pastoral.

Preocupado por los laicos y su papel en la vida de la iglesia, da comienzo a los encuentros matrimoniales; a la par de esta iniciativa motiva y anima a las parroquias, para descubrir y formar  los laicos en una sólida fé cristiana. Viendo la necesidad de más sacerdotes, para atender debidamente la Diócesis, se preocupó por la pastoral Vocacional, animando este afán en cada una de las parroquias  y sacerdotes. A su espíritu de caridad se debe, la fundación de hogar el anciano desamparado  "San Antonino ".

Otra de sus preocupaciones fue la de reorganizar la Diócesis; es así como reestructura el sistema de cuentas y las oficinas de la curia, haciendo de ellas secretariados. Creo en 1985 las tres Vicarias Episcopales en las que se dividio la Diócesis a saber:Vicaria de Girardot (Girardot), Vicaria del Sumapaz(Fusagasugá) y Vicaria del Tequendama (La Mesa) .

A Monseñor Rodrigo Escobar se debe el establecimiento del Escudo de la Diócesis por medio del decreto No.7 de 1984. 

 

En el año 1986,  es elegido para hacer parte de la comisión Episcopal central de la preparación de la visita apostólica  del santo padre Juan Pablo ll a Colombia y nombrado como director del comité Ejecutivo Nacional de Preparación para dicha visita. Tarea que cumplió con gran espíritu  eclesial, recibiendo las mas honrosas palabras de agradecimiento; cumplida esta valor con gran solicitud, Monseñor Rodrigo Escobar es nombrado secretario de la conferencia Episcopal, dejando en la Diócesis gratos recuerdos entre sacerdotes y fieles.

Se posesionó solemnemente en Girardot el 23 de julio de 1988, en ceremonia que es­tuvo presidida por Monseñor Angelo Acerbi, Nuncio de su Santidad y con la presencia del SeñorCardenal Mario Revollo Bravo, concele­brada por numerosos Obispos y Sacerdotes de la Arquídiócesis de Bogotá y de la Dióce­sis, contó además con la presencia de autoridades civiles y militares y delegaciones de todas las parroquias.

Su fecundo Episcopado en la Diócesis, lo encontramos en la frase que sintetizó to­dos los propósitos de su vida Sacerdotal y que encontró en las densas palabras de San Agustín: "En la Misa uno mismo es el Sacer­dote y la víctima, y precisamente es Sacer­dote porque es víctima. "Et ideo sacerdos quia sacrificium". Tal lo fue entonces y tal lo ha sido en su vida y ministerio: centrarlo todo en el Sacratísimo Misterio de la Eucari­stía, Sacrificio, Banquete, Presencia.

Inicia su servicio en la Diócesis, visitando to­das las parroquias con el ánimo de darse a conocer en su tarea de Padre y Pastor.

La huella indeleble de su labor pastoral, uni­da a otros esfuerzos en su preocupación por la Diócesis la encontramos en la Pastoral Vocacional; desde su llegada, centró gran par­te de sus esfuerzos, animando en los jóvenes el llamado de Dios; fue así como promovió y organizó numerosos encuentros en la Casa de Retiros deTocaima (La Mansión), carac­terizados por su nutrida concurrencia. Esta respuesta se vio reflejada en el alto núme­ro de jóvenes que ingresaron a los semina­rios de Zipaquirá y La Ceja (Sonsón - Rione-gro), como también las casas de formación sacerdotal Pablo VI y Juan Pablo II de la Ar-quidiócesisdeMedellín.

Con motivo de la visita "Ad limina"en el año de 1989, se comprometió con el Papa Juan Pablo II, para fundar el Seminario Mayor de Girardot. Tarea que realizó con verdadero fer­vor, respondiendo así, al lema que colocó desde el comienzo en esta obra y que que­dará devocionalmente plasmado en el es­cudo del Seminario: "Secundum cor tuum" plegaria que ha sido desde entonces, el es­píritu que anima esta casa de formación; es así, que no menoscabó ningún esfuerzo para conseguir recursos a nivel nacional e inter­nacional; toda esta actividad tuvo como feliz conclusion de esta obra colosal dedicada a la Inmaculada Concepcion y cuya ereccion canonica, se realizo por medio del Decreto No. 104 de 30 de noviembre de 1993.

MONSEÑOR HÉCTOR JULIO LÓPEZ HURTADO

2001-2018

Monseñor Héctor Julio López Hurtado nació en Tunja el 23 de Julio de 1941.
Cursó los estudios de secundaría y de filosofía en los Seminarios Salesianos de Bogotá y de Mosquera. Estudió la teología en Benedickbeuren (Alemania).
Ya sacerdote, continuó los estudios teológicos en la Universidad Gregoriana de Roma y luego se especializó en catequesis en el Instituto Pío X de Madrid.
Emitió la profesión religiosa en la Sociedad Salesiana de Don Bosco el 29 de Enero de 1958 y recibió la Ordenación sacerdotal en Benedickbeuren el 30 de Junio de 1968.

Estando Monseñor Ardila administrado la Diócesis, en su condición de Obispo Emerito, recibió noticia del nuevo prelado para la iglesia de Girardot, en la persona de  Monseñor Héctor Julio López Hurtado, su sexto Obispo. Fue consagrado, en la ceremonia presidida por Monseñor Angelo Acerbi, Nuncio de su Santidad y concelebrada por el señor Cardenal Mario Revollo Bravo y la presencia de numerosos Obispos y  Sacerdotes el 27 de febrero de 1988. Cabe destacar, cómo en esta misma ceremonia se realizó la Consagración de Monseñor Héctor Julio, la erección canónica del nuevo Vicariato y su posesión como primer Obispo.

Cuando el 29 de octubre de 1999, el Papa Juan Pablo II elevó el Vicariato Apostólico de Ariari a Diócesis, con el nombre de Granada en Colombia, Monseñor López Hurtado fue designado como su primer Obispo diocesano. Encontrándose en este servicio pastoral, el 15 de junio de 2001 fue nombrado por el Santo Padre, Obispo de Girardot. Con la presencia del señor Nuncio de su Santidad Beniamino Stella, del señor Cardenal Pedro Rubiano Sáenz, Obispos, Sacerdotes, y delegaciones de todas las parroquias, se posesionó como Obispo de esta sede el 8 de septiembre de 2001.
 

Al igual de sus predecesores Monseñor Hector Julio inicio su itinerario Episcopal visitando y conociendo la realidad de la Diocesis en cada una de sus parroquias, motivacion para organizar las  visitas pastorales, las administrativas.

Siempre disponible para los Sacerdotes, se ha preocupado por los encuentros de formacion pernanente y los encuentros por edades.  Su  preocupacion por los fieles y las comunidades parroquiales, se ha visto reflejados en la atencion que tiene para ellas en la Curia, y la cercania que como buen pastor, manifiesta en las visitas, dejando en todos la mas grata de las impresiones.
 

DIÓCESIS DE GIRARDOT

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